Reseña breve de la obra, en el contexto de la sección «Mis lecturas recomendadas» anuales.
Hace tiempo que quería conocer el trabajo de este autor, especializado en el cuento de hadas, y este primer acercamiento ha resultado fabuloso. Tres cuentos preciosos y muy distintos entre sí, que exponen diversas formas de narrar desde el acento de Faërie. “El vuelo del ruiseñor” sigue la estela dramática de “El ruiseñor y la rosa” de Oscar Wilde y cuenta la bella historia de amistad entre una niña y este pájaro. “El hada que quería ser niña” se vuelca hacia la tradición feérica de un hada que, como el título indica, se entrega a un deseo que traerá grandes dolores y que sin embargo es tan inevitable como las cosas que nos diferencias a los humanos de los seres feéricos. Por último, “El príncipe amado” cuenta la conmovedora historia de intimidad entre una niña y un dragón, una que contiene tantas tristezas como grandes maravillas.
No sé muy bien qué destacar en particular de este libro, pues todo me ha cautivado: su poético y rotundo lenguaje, la potencia y elegancia con la que han sido desarrollados algunos de los más bellos temas de las historias de Faërie, y hasta la dulce tristeza que cada narración consigue transmitir de un modo u otro. Digno heredero de la tradición de cuentos de hadas literarios que cimentaron Andersen, Wilde y MacDonald, entre otros, Martín Garzo se yergue como un enorme exponente del cuento de hadas literario en español, solo equiparable a los relatos de esa otra gran fantasista española, Ana María Matute.
* Este texto se publicó originalmente en mi blog Tierra de Fay,
el 1 de enero de 2019, en el siguiente enlace.