Reseña breve de la obra, en el contexto de la sección «Mis lecturas recomendadas» anuales.
Tuve la oportunidad de leer Götterdämerung, en un epub totalmente artesanal, antes de que saliera publicada en la impresionante edición de Héroes de Papel. En general, todas las obras de Mariela tienen un rinconcito en mi corazón porque vienen de una autora que ama y entiende la Fantasía literaria, algo que ya no se ve mucho por ninguna parte, y esta en particular me llamaba mucho la atención porque sabía que se trataba de un trabajo con cierta trayectoria en la vida de su autora.
Ambientada en un siglo XIX europeo en el que existen los seres feéricos y en el que estos conviven con los seres humanos, podría considerarse esta novela como una aproximación más histórica y a la vez ucrónica a la Fantasía, como en la línea de ese magistral novelón que es Jonathan Strange y el señor Norrell. En este crisol de mitologías de diversas culturas surge la historia de unión mágica entre el díscolo poeta Viktor DeRoot y el pendenciero trasgo Gus. Amigos forzosos por las circunstancias que los unen, ambos se ven pronto inmersos en una gran intriga que no tarda en desbordar sus aristas políticas para alcanzar otras bastante más metafísicas.
La creación de mundo secundario de Götterdämerunges realmente sorprendente; se aprecia el trabajo de investigación histórica que lo subyace, pero también la habilidad narrativa para dejar que el entorno se despliegue lentamente ante el lector. No menos destacables son los conceptos mágicos que se plantean, entre los que mencionaría el de Alta Poesía (poesía que adquiere la consistencia de la magia) por la forma en la que sintetiza dos dimensiones de la obra: la narración de la aventura propiamente tal, con numerosos visos mágicos, y los ideales e imaginarios románticos que se vislumbran en el personaje de Viktor. Aunque he empatizado mucho con sus requiebros, también desarrollé simpatía hacia el carismático Gus, y aun hacia algunos otros personajes secundarios y adversarios, pues casi todos tienen algún rasgo particular de personalidad o de trasfondo que los vuelve interesantes.
La prosa de Mariela sigue tan preciosista y amena como siempre, cosa que se agradece especialmente en un trabajo tan grande como este, repleto de detalles y giros de tuerca argumentales. Desde que leo a la autora admiro su gran capacidad para narrar una aventura agradable y entretenida sin sacrificar la calidad y densidad de su prosa, y creo que en este libro esto se ve muy bien reflejado. Es una obra que sorprende y divierte a partes iguales, una historia con muchos elementos en los que centrar la atención y un nuevo recordatorio de los amplios márgenes de los que dispone la Fantasía para ser narrada.
* Este texto se publicó originalmente en mi blog Tierra de Fay,
el 1 de enero de 2019, en el siguiente enlace.