Reseña breve de la obra, en el contexto de la sección «Mis lecturas recomendadas» anuales.
Esta novela la compré a ciegas porque me interesó su premisa, que narra sobre la existencia, hacia la época victoriana, de personas que nacen con diferentes anomalías (llamadas Talentos) y la forma en la que se las arreglan para (sobre)vivir en un mundo que rechaza sus diferencias, en medio de extrañas intrigas tejidas en torno a una organización en particular que supuestamente educa a niños talentosos.
Desde luego, la premisa en sí misma no tiene nada de original, pero me agradan este tipo de historias y me gusta la manera en la que novelas que la comparten pueden llegar a ser muy diferentes finalmente por la forma particular en la que la abordan. En este caso, me topé con el inicio de una saga en la que destaca un estilo muy llano y ágil, con muchos sucesos que ocurren constantemente, con un intrigante planteamiento de los poderes («sistema de magia», como le llaman los devorados por el mercado) y con un interesante desarrollo de algunos de sus niños protagonistas (y de su antagonista, que también fue uno de ellos, mucho antes).
Uno de los aspectos que más me gustó de la obra fue, justamente, los pensamientos y emociones que se nos compartían de estos chicos, mientras trataban de entender sus poderes y el hecho terrible de que la sociedad siempre los despreciaría o temería por ellos. Esto se complementaba con el tratamiento de los personajes adultos, que en muchos casos tampoco estaban mucho mejor preparados para afrontar las intrigas en las que se veían envueltos. Aquí destaca sobre todo el rol de la detective Alice Quickie, que trataba a los niños con mucho cariño y respeto, pese a las circunstancias.
Como decía, esta es una novela con mucha acción, en la que siempre está pasando algo que moviliza el argumento. Normalmente, este tipo de historias no me atraen tanto, pero esta en particular me agradó porque creaba un buen balance, a mi juicio, con la cualidad introspectiva de sus personajes.
En sí misma, es una novela que en realidad no parece tener la intención de dejar un poso en el lector, pero es una lectura entretenida y atrapante. Ojalá que en las siguientes entregas de la saga se profundice aún más en el vínculo de los niños protagonistas, cuya insinuación me agradó mucho en este primer libro, pero que a la vez me dejó con ganas de más.
* Este texto se publicó originalmente en mi blog Tierra de Fay,
el 16 de enero de 2023, en el siguiente enlace.