Fantasía y Medioevo: entre la imaginación y el imaginario

12–19 minutos

I. Medievalismo y estudios medievales

II. Fantasía medievalista y neomedievalista

III. Tipos de imaginarios medievalistas desarrollados en obras de fantasía

IV. Fantasía medievalista y neomedievalista… ¿en Latinoamérica?

V. A modo de conclusión

NOTAS

  1. Pese a lo anterior, se suele denominar “medievalista” más al especialista académico en Edad Media que al entusiasta del medievalismo. ↩︎
  2. Una fascinación, en todo caso, bastante moderada a nivel continental. Por trayectoria histórica, una de las muchas miserias de nuestra Latinoamérica ha sido despreciar sostenidamente la literatura imaginativa y la propia imaginación. De hecho, las dos literaturas no miméticas más preponderantes en estos lares son, precisamente, aquellas que más dependen de una representación mimética de la realidad (lo que implica que son, a la vez, las menos imaginativas): lo fantástico y la ciencia ficción, ambas cultivadas aquí con una marcada intención política. De ahí que la mayoría de obras canónicas o validadas de la tradición no mimética suelan recaer de manera casi exclusiva en estos dos géneros. La fantasía, por desgracia, suele estar en cambio asociada a tendencias de mercado, a producciones juveniles de mucho ruido y poca sustancia y a subproductos derivados de una cultura popular, no necesariamente literaria. ↩︎
  3. Para adentrarse en una discusión más profunda en torno a la siempre tensa relación entre lo autóctono de Latinoamérica y la tradición occidental, sugiero la lectura del texto “El descontento y la promesa”, de Pedro Henríquez Ureña (1978). Evidentemente, suscribo a sus palabras cuando refiere a que los latinos tenemos pleno derecho a reclamar el legado occidental para nosotros (42). ↩︎

Bibliografía

Paula Rivera Donoso
Escritora de fantasía. Doctora (c) en Literatura.

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