En esta página se encuentra una transcripción íntegra de algunas reseñas textuales que se han escrito sobre esta obra, por fines de respaldo y archivo frente a la evanescencia de los medios de crítica virtuales. Se incluye siempre el enlace original de publicación, pero es posible que alguno o varios estén caducos.
- En webs y blogs
- Reseña de J. Eduardo R. Gutiérrez (Blog personal)
- Reseña de Feliza Marro (Boletín Cabritas LIJ)
- Reseña de Constanza Flores (Web Demencia Media)
- Reseña de Alicia Mares (Web Penumbria)
- Reseña de Paulina Boado (Web Leo Independientes)
- Reseña de Fernanda Gallardo (Web Literalmente Hablando)
- Reseña de El Lector en el Centeno (Blog personal)
- Reseña de Claudia Madrid (Blog personal)
- En Goodreads
En webs y blogs
«Adentrarse en el bosque para escuchar El idioma de los dragones«, por J. Eduardo R. Gutiérrez
18 de septiembre de 2023
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Este año, la naciente editorial chilena, Trazos de aves publicó el cuentario de Paula Rivera Donoso: El idioma de los dragones. En esta obra la fantasista, escritora e investigadora explora por medio de cuatro cuentos la tierra de Fabularia, que es uno de los tantos territorios ubicados en Fantasía, como Terramar, Los Confines, Kalpa, las Islas Hirvientes, entre muchísimas más regiones. Cada historia es independiente una de la otra, ofreciendo ala persona que se anime a leer este libro diferentes visiones sobre Fabularia.
Considero que el cuento que funge como corazón del cuentario es “La historia del Abuelo Árbol”, en el que se presentan dos personajes: la Músico y el Escritor. El cuento inicia de la siguiente forma:
«Todos los árboles saben hablar, pero la lengua con la que se expresan no es fácil de entender. No puede aprenderse en libros, porque solo ellos son los que deciden qué persona merece comprenderlos, y por razones que escapan al entendimiento humano. Cuando eligen a alguien, de pronto la persona afortunada advierte que los susurros de las copas esconden palabras y que estas no son una ilusión del viento.» (Página 37).
La fantasista menciona que ante este fenómeno hay tres tipos de personas dependiendo de la reacción que se tenga: primero están las que consideran que el cansancio o el miedo de estar ante un bosque embrujado les provoca ignorar ese llamada. En segundo lugar medio de la magia del Abuelo Árbol, sus vidas se resignifican. Esta magia no es otra que la subcreación, por medio de un violín y un cuaderno con un lápiz, la Músico y el Escritor toman el daño provocado por el mundo real y logran transformarlo en algo que conmueve los corazones de las personas, que no aceptaron el llamado de la tierra de las hadas.
Esto mismo sucede en “La princesa valiente” y “El pastor de dragones y el escritor viajero”, dos personajes que por medio de las historias logran captar el eco de las palabras del habla de los árboles y en especifico el idioma de los dragones. La princesa aprende sobre el valor y a conocerse a sí misma para contar su propia historia por medio de otras. En el otro texto el escritor viajero por medio de la subcreación y su amor por la Fantasía logra acceder a Fabularia:
«A través de sus recuerdos difuminados, los marginados se las arreglaban para avanzar poco a poco hacia su destino a Fabularia. Y, cuando avanzaban demasiado, cuando la urgencia de su búsqueda les apretaba tanto el pecho que abandonaban todo lo que poseían, terminaban de pronto en medio de un bosque que les daba la bienvenida con una melodía que todos podían reconocer. Se descubrían entonces en Fabularia. En ese momento comenzaba el verdadero viaje». (Página 121)
Allí el conoce lo que es un pastor de dragones y cuál es la misión de estos seres majestuosos que han anidado en la imaginación de la humanidad desde hace milenios.
Por último tenemos el cuento “Ojizarco”, donde Paula nos recuerda el porqué también se le conoce como Reino Peligroso a esta maravillosa tierra. Aquí tenemos a dos niños Guván y Asterio, el primero tenía algo único como señal de que estuvo cerca de Fabularia, el segundo desea comprender por qué su coetáneo vive con una mirada cargada de una profunda melancolía ante el mundo, cómo si añorara algo más; pero el averiguar este secreto tiene un alto precio.
Allí el conoce lo que es un pastor de dragones y cuál es la misión de estos seres majestuosos que han anidado en la imaginación de la humanidad desde hace milenios.
A modo de conclusión, debo decir que estamos ante un libro donde Paula Rivera Donoso deposita el resultado de sus viajes por las tierras de la Fantasía, en particular por la región de Fabularia. Al adentrarnos en él podremos recordar ese otro mundo que nos llama muchas veces y al que tememos acceder. Entonces, veamos este cuentario como una hermosa invitación para huir de las rejas de este mundo. No para evadirlo, sino para comprender cómo sobrevivir por medio de la palabra, de la imaginación y de la fe en que los cuentos (las artes) nos pueden sanar, solamente es cuestión de escuchar ese idioma secreto de la naturaleza, ya sea feérico, arbóreo o draconil.
* Este texto se publicó originalmente en la web Mil Mesetas, escrito por el escritor J. Eduardo R. Gutiérrez, en el siguiente enlace: https://milmesetas.mx/resenas/adentrarse-en-el-bosque-para-escuchar-el-idioma-de-los-dragones/
«El idioma de Arboloria», por Feliza Marro
6 de septiembre de 2023
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Así se titula este libro TAN ESPERADO que llegó a mis manos gracias a Editorial Trazos de Aves. Debo admitir que tardé un poco en leerlo (la maternidad y la postulación a los Fondos de Cultura me consumió las últimas semanas), pero por fin pude acabarlo y escribir esta reseña dedicada, con mucho cariño, a mi estimada colega escritora que vive frente al “camino de las ballenas” (el mar, según el idioma de los dragones)
Hay una cualidad fantástica en los relatos que comprenden el nuevo libro de Paula Rivera Donoso: son reales. Me refiero a reales de palpables, sinceros y cuidadosamente hechos. Todos los ingredientes funcionan bien juntos y convencen sin esfuerzo, por esta razón puedes notar cómo un bosque cambia de personalidad ante los ojos de sus visitantes, o cómo una princesa a buscar el peligro a pesar de sentirse una cobarde. Y qué decir de los dragones, si hasta sus conversaciones tienen sus peculiaridades…
El gen contador de cuentos está presente en cada relato y eso le da un toque especial a este universo. Los personajes hablan de contar historias, están familiarizados de alguna forma con ello, y eso es muy entretenido.
A Paula ningún elemento se le escapa y su narración te invita a seguirle el ritmo desde el comienzo. Los personajes de Fabularia (como la autora llama a todo este universo), no desea en ningún caso una existencia aburrida o plana, están ad portas de grandes aventuras y de preguntas que desafían su existencia. No temen observar su vulnerabilidad ni cuestionar su identidad.
En Fabularia, por ejemplo, un niño abandonado en el bosque aprende a forjar una amistad con un completo extraño, y también un Abuelo Árbol comparte historias como si de ello dependiese su vida. Hay más relatos, y no quiero parar, pero en esta reseña quiero resaltar la exquisitez de lectura que me brindó “Arboloria”, y lo bien que la pasé al salir de mi rutina maternal.
En libros como este el viaje está garantizado. No se necesita tanto detalle ni tanta palabra rebuscada para crear una narrativa que conecte con el lector o lectora. Si los ingredientes adecuados están allí, te escapas y vives con sus personajes, en el bosque encantado rodeado de sus criaturas y olores.
Gracias por compartirme este tesoro, Paula. Gracias por darte el tiempo de escribirlo.
Con certeza, Fabularia es un lugar al que deseo regresar, y pronto. ¡Quiero más relatos!
* Este texto se publicó originalmente en el boletín Cabritas LIJ, de la escritora Feliza Marro, en el siguiente enlace: https://cabritaslij.substack.com/p/26-el-idioma-de-arboloria
Reseña de Constanza Flores
20 de julio de 2023
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Para la escritora, la fantasía la ha acompañado y salvado en períodos muy oscuros de su vida, es por ello que a través de la creación de este tipo de historias busca acompañar y salvar —como ella describe— a personas solitarias y tristes. Siguiendo a modo de inspiración a maestros de fantasía, tales como J.R.R. Tolkien, Michael Ende, Ursula K., entre otros, la chilena aspira a hacer por los demás lo que estos autores hicieron por ella: ofrecer consuelo desde la magia e imaginación.
«El Idioma de los Dragones» es una antología que posee cuatro historias con su propia autonomía, pero que en algún momento convergen en torno a la magia de un bosque y la tierra de Fabularia. A medida que nos sumergimos en la lectura es imposible no encontrar aquellas similitudes con los cuentos clásicos, la magia de las hadas y los mundos desconocidos.
Es así como Rivera se encarga de narrar de maneras únicas a sus personajes, aquellos seres dolidos e incómodos en su mundo de origen, que encuentran la ruta a Fabularia y logran transformar sus vidas a partir de las experiencias que viven en la tierra de la magia y fantasía.
Todos en algún momento fuimos alguno de los protagonistas de estas historias, desde la princesa que pasó de la cobardía a la valentía; alguien que no hablaba y con el paso del tiempo logró decir las mejores palabras y cantó las notas jamás dichas ni escuchadas; aquel joven que pensó que nunca lograría grandes cosas, pero que solo le bastaba esperar y ver qué ocurría; incluso aquel escritor que encontró lo que realmente quería ser a través de las páginas.
A medida que avanzamos en la novela, la narración adquiere vida propia, haciendo que incluso sintamos que el libro nos habla de la misma manera que los árboles en el misterioso bosque de Fabularia. Si bien es un libro de cuentos, éste no dista de ser leído por los más adultos, ya que a medida que exploramos sus páginas descubrimos la presencia de metáforas ocultas.
«El Idioma de los Dragones» nos invita a ver cómo aquellas historias, cuentos y libros que leemos desde nuestra niñez se convierten en nuestro refugio y zona de confort. Un lugar donde podemos encontrar paz y finalmente ser realmente quienes somos al dejar de actuar bajo ese escenario ficticio que creamos. Tal como se narra en el libro: “Cuando una historia nos habla a lo más profundo de lo que somos, se vuelve verdadera en nuestra alma”
* Este texto se publicó originalmente en la web Demencia Media, en el siguiente enlace: https://demenciamedia.cl/2023/07/20/libros-review-el-idioma-de-los-dragones/ (Caduco)
«Añoranza de dragones», por Alicia Mares
19 de junio de 2023
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(Nota: Este comentario se centra en el cuento «El pastor de dragones» y describe mucho de lo que ocurre en la historia)
El pastor de dragones y el escritor viajero
Este es el título del último cuento de El idioma de los dragones (Trazos de Aves, 2023), cuya premisa recupera el misterio, la maravilla y el amor a la fantasía inherente a los cuentos de hadas. Y sí. Toca analizar la figura de un dragón en esta columna, otra vez. Los dragones son inacabables: la autora, Paula Rivera Donoso, lo sabe muy bien.
Primero, conocemos al niño pastor de dragones, que vive en Fabularia, el universo que comparten los cuatro relatos de este libro.
“Que los dragones se volvieran adultos significaba que debían abandonar sus cuidados, el valle y aun el propio Reino de las Historias. Era lo que debía pasar, formaba parte de su destino, pero esa certeza no aliviaba el dolor del niño. Después de todo, no estaba en su propio destino volver a verlos en esas tierras; cualquier reencuentro tendría que darse en los reinos más allá de los océanos, allí donde tanto fabulantes como humanos comunes iban cuando era su hora y de donde nadie regresaba. Su responsabilidad y sentido de la vida estaban ahí, en su valle, como pastor y cuidador de dragones.”
Y si bien la primera mitad del cuento es fascinante, puesto que es caracterizada por la tierna sabiduría de la pluma de Rivera, y aparte ahonda en el enigma indeleble de estas criaturas —en la labor sagrada del pastorcito de cuidarlos, verlos salir del huevo, aprender a hablar, comprender la naturaleza del vuelo y partir para nunca más volver—, es en la segunda parte cuando aparece el escritor viajero, símbolo de la humanidad, con quien se contrasta la naturaleza de los dragones.
Los dragones en las historias humanas
Es vital señalar que los dragones que cuida el pastorcito remontan vuelo y dejan el Reino de las Historias para volverse parte del acervo de historias de la humanidad: «Aun cuando jamás vayan a ver uno con sus propios ojos, ni vayan a oír sus fabulosas voces con sus propios oídos, al menos tienen la capacidad para añorarlos», explicó Aquel.
Sí, parten de un valle físico y se vuelven tinta de un libro, aliento de cuentacuentos.
Y, desafortunadamente, un día llega a Fabularia un escritor viajero, humano que le cuenta al pastorcito de dragones lo que la humanidad ha hecho con ellos en sus historias. Los han vuelto bestias a matar en una gran hazaña, epítome de la maldad, representación de la avaricia y el salvajismo.
Darse cuenta de esto afecta sobremanera al pastorcito, al grado de que el escritor se decide a remediarlo. Este define una misión sagrada, casi a la par que la del pastorcito: reescribir cada una de las historias donde los dragones fueron mancillados, restaurarles su gloria y belleza. Se las contaría al pastorcito, todas y cada una de ellas, quien a cambio se las enseñaría a los dragones, para que estos supieran volar solo a las imaginaciones de aquellos cuentacuentos virtuosos, que apreciaran su naturaleza.
Esto exige el primer análisis de la naturaleza humano dragón. Se les ha dibujado como obstáculos sin paragón, bestias a derribar en búsqueda de un gran triunfo. No es coincidencia que representen pecados capitales como gula (devoran ganado y doncellas), avaricia (acumulan tesoros), soberbia (son criaturas orgullosas), ira (arrojan fuego si se ven contrariados), lujuria (secuestran damiselas). Si un hombre ha de coronarse como héroe y volverse leyenda debe vencer al dragón; sobreponerse a sus propios pecados.
Y, sin embargo, en muchas otras historias, los dragones son curiosos y sabios, anhelan entretenerse, sostener conversaciones profundas. Y en otras, los dragones son una bestia más allá de nuestra concepción: fuerzas de la naturaleza, encarnaciones de desastres naturales, criaturas eternas.
Son muy parecidos a los humanos y, al mismo tiempo, no lo son. De allí la precisión de esta cita:
«El niño nunca olvidaría la respuesta de Aquel: «Porque, de todos los habitantes de Fabularia, son los seres más parecidos a los humanos. Todas las virtudes y defectos de estos se expresan en su máximo potencial en los dragones. Es necesario, entonces, que para que un personaje humano pueda crecer y ser digno de pertenecer a una historia, pueda sobreponerse a lo mejor y a lo peor de su naturaleza».”
Es posible que la degradación de los dragones en las historias humanas no sea sino la evidencia de que los propios mortales han perdido fe en sí mismos. No ven en el prójimo ni en el espejo nada excepto la bestialidad y la encarnación draconiana de los pecados humanos en su peor faceta. Y de allí la importancia de la misión del escritor.
La transformación alada
Es en esta dualidad donde radica la belleza del cuento.
Retomemos al escritor viajero. Mientras progresa en su objetivo y más se reparte entre dos mundos, el escritor comienza a sentir una añoranza tremenda. Los dragones siempre se irán de Fabularia, y cuando termine su misión también él deberá volver al mundo mortal y fallecer, sin haberlos visto en carne y hueso nunca.
“Quería conocer dragones reales, amarlos más allá de las sombras de las palabras y de las siluetas de las imágenes. El entusiasmo que le aceleraba el pulso a medida que iba caminando le revelaba que eso era lo que siempre había buscado: dragones. Eso y nada más. El resto, los cuentos de hadas y los poemas medievales que leía, las historias de fantasía que escribía, no habían sido sino una consecuencia de esta necesidad de dragones.”
Y no obstante
No obstante, el Creador (Aquel) tiene algo más planeado para él. Cuando el escritor llega a despedirse del pastorcito, se da cuenta de lo encandilado que está de aquel valle y de los atardeceres y de las alas de cada dragón. Entiende que nunca se sintió realmente parte del mundo humano; que le bastaba con el lenguaje y los recuerdos, con anhelar y seguir anhelando una felicidad y tristeza más grandes que la vida. Y el pastorcito le dice que no se preocupe, que va a poder volar y expulsar fuego.
Así de simple: el viajero se arrodilla y recibe el regalo de su verdadero nombre, o más bien, el de su verdadera forma, obtenida tras una vida virtuosa:
“—Amados dragones, ¡vengan a saludar a su nuevo compañero! Ha nacido del huevo más extraño: el de la cáscara humana.
Los dragones se acercaron ante el recién llegado y lo saludaron con reverencia. Sabían que, a diferencia de ellos, el nuevo dragón no tendría que marcharse jamás de Fabularia.”
No fueron necesarias grandes hazañas, lanzas ensangrentadas, ni princesas regaladas junto con sus correspondientes reinos. Simplemente, serle fiel a sus palabras y a la naturaleza de la magia encarnada, vuelta corpórea en los dragones.
Sería muy sencillo decir que un humano puede volverse inmortal con solo desearlo, con trabajar duro en no mancillar lo sagrado de lo inasible: la magia. Pero el escritor y el misterio de su misión quedan en los lindes de nuestra comprensión. Y aceptarlo con maravilla es el último regalo que depara este cuento.
* Este texto se publicó originalmente en la web de Revista Penumbria, en el siguiente enlace: http://www.penumbria.mx/anoranza-de-dragones/
Reseña de Paulina Boado
23 de mayo de 2023
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Paula Rivera en el idioma de los dragones, te cuenta historias; pero no cualquier historia y no a través de cualquier voz.
Cuenta las historias de Fabularia, un mundo de fantasía; y como buena cuentista, narra como si estuviera contándote un cuento de hadas, como si fuera una árbol sabia, llena de poética en su prosa.
Si buscas un libro de aventuras, este quizá sea, pero no de las aventuras que imaginas, quizá, o no de las que hemos estado expuestos constantemente a través de libros y películas.
Aquí hay princesas y dragones, pero no hay espadas; y si es que llegan a haber, el filo de las palabras es aún más poderoso que aquellas forjadas de metales y aleaciones.
Pues el poder de la palabra esta fuertemente impregnada en cada historia de Rivera, así como la reivindicación de la fantasía en cada una de sus hojas.Incluso, nos atrevemos a vislumbrar una crítica hacia la escritura del género actual, desvirtuada por el énfasis en lo comercial (con excepciones, ciertamente).
El idioma de los dragones, en particular, rescata a estos últimos. Nos muestra dragones vanidosos, testarudos y superiores; pero con la razón de serlo.
Son majestuosos y no son dignos de cualquier pluma que se atreva a indagar en ellos.
Solo aquellos que hablen el idioma de los dragones, son los elegidos.
Las voces de El idioma de los dragones
Algo común que tienen los cuentos de Paula Rivera, son sus protagonistas: niños y niñas.
Sí, niños y niñas son los protagonistas de estas aventuras en Fabularia, pero no son personajes con grandes poderes, un pasado oscuro o una herencia maldita, no.
Simplemente, son niños y niñas que recorren el camino que decidieron tomar.
Pero también son niños y niñas con el corazón destrozado.
Rivera escribe para niños y niñas, para jóvenes y adultos, solitarios, tristes y autistas.Aquellos «marginados» por la sociedad (de lo común, quizá, o de los prototipos de humanos) pueden encontrarse entre la calidez de las letras de Rivera.Son protagonistas que tienen un dilema interno o que estrechamente han sufrido.
La autora no se limita en mostrar la crueldad de los pares de los protagonistas; porque los niños, los padres y los adultos, también pueden hacer daño.
El libro es un portal hacia un mundo de magia y también hacia uno mismo, hacia redescubrir las palabras, redescubrir a nuestro niño/a interior y a nuestro adulto actual, redescubrir nuestro camino en el mundo.
Gracias, Paula Rivera Donoso, por hablar y contarnos el idioma de los dragones, no nos queda nada más que decir que «y por Fabularia y sus hados, este cuento se ha acabado.» (p.15).
* Este texto se publicó originalmente en la web Leo Independientes, en el siguiente enlace: https://leoindependientes.cl/el-idioma-de-los-dragones-de-paula-rivera/
Reseña de Fernanda Gallardo
8 de mayo de 2023
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Este libro es una antología que trata de varias experiencias en torno al mundo de Fabularia donde viven los personajes de estos cuatro relatos de fantasía.
Paula nos deleita con su pluma y su capacidad para atraer al lector al instante, con una agilidad que nos inserta en este mundo. La autora no sólo escribe de fantasía en esta obra, sino que nos habla de ella a través de los personajes, el ambiente y sus palabras, las que traspasan los dos mundos, sabemos de su existencia, pero los habitantes de Fabularia también saben de la nuestra y lo muestra de una forma cercana y acogedora para el lector a través de x cuentos, de los que deseo opinar uno a uno.
La princesa valiente
La forma en que se nos presenta este primer relato fue muy de cuentos de hadas, al comienzo del primer relato y la verdad no es spoiler, nos encontramos con la frase “Había una vez” lo que nos da el pie para entender que estos cuentos tienen un toque clásico, un poco infantil, lo que me provocó ruido, ya que cuando leemos esta frase nos vamos a la época de los primeros cuentistas, reconozco que no creí que me agradaría la historia, pero luego vi el humor sarcástico a través de los padres de la protagonista, esto me agradó, me gusta ver que los personajes salgan del estereotipo de la realeza.
La historia trata de una princesa que no está conforme con su vida e intenta complacer a sus padres que tienen distintas formas de crianza, el cumplir expectativas y exigencias es algo por lo que muchos pasamos y por eso es fácil identificarnos con ella.
Un personaje que me gusta en este relato es la nodriza de la princesa, porque a través de las historias que le cuenta la motiva a madurar como personaje y despertar la curiosidad que necesitaba para cuestionar y cambiar el rumbo de su historia. En este libro Paula nos trae este hermoso relato dónde nos habla de superación y el entendimiento de la realidad que vivimos.
La historia del abuelo árbol
En el segundo relato nos presenta el aislamiento de una niña muda que buscará todas las formas posibles para encajar en un lugar donde solo la ven como una criatura sin talento. Su valentía y tenacidad es de admirar para alguien que sufrió un bullying de tal magnitud. Está historia nos habla de que lo inusual puede llegar a ser un descubrimiento sublime.
Aquí me gusta el abuelo árbol, él es una vía de comunicación y solución para los niños que sufren en el cuento. Por otro lado tenemos el que nos habla de la soberbia, la avaricia y la arrogancia en el sector familiar por herencias entre tres hijos, si bien al comienzo vemos cómo dos de esos personas hacen y deshacen su herencia, mientras que el hijo menor no ve grandes cambios a corto plazo, pero eso es justamente el mensaje del cuento, ya que con el tiempo sus papeles se cambian por completo llegando al final, ya que la avaricia destruye todo lo que habían conseguido y los escritos del niño se convirtieron en una caricia al alma para muchos.
Ojizarco
Este relato nos presenta la discriminación en todo su esplendor y el aislamiento social de Guvan y Asterio. La extraña presencia que inspira Guvan generará rumores y cuchicheos entre los habitantes, la forma en que lo tratan desde el comienzo es muy prejuiciosa, al punto del odio por parte de su familia. Esto llama significativamente la atención de Asterio, lo que le traerá consecuencias y una decisión pondrá a prueba su amistad.
El comportamiento de Guvan me pareció extraño durante el relato, siento una exageración en su actitud como consecuencia de las circunstancias que le ocurrieron, y era un alma en pena sabiendo que lo que conoció fue de lo más lindo. Asterio, por otro lado, es uno de mis personajes favoritos de este relato, ya que dio todo para que dejaran de mirar a su amigo como un monstruo, lo apoyó a pesar de todos los rumores, el aislamiento y cuando descubrió la verdad no lo abandonó.
El pastor de dragones y el escritor viajero: Este relato nos presenta la constancia, el cumplimiento con el deber y el poder de los sueños, a través de la vida de un pastor de dragones, quien desde que son huevos está a cargo de ellos: Los ayuda a nacer, los ve crecer y los prepara para ser criaturas magníficas y poderosas. En el transcurso del relato nos damos cuenta que el joven tiene años de experiencia en la crianza de los dragones, se sabe los procesos completos y por supuesto las consecuencias de criaturas no domésticas, Paula nos narra esto de una forma tan tierna, igual si estuviéramos viendo gatos que arrojan fuego, es un proceso muchas veces arduo, pero hermoso.
Todo cambia cuando un viajero humano llega a Fabularia, este viajero le cuenta la verdad sobre los dragones en las historias de héroes, y así comienza la aventura de este pastor. El personaje que más me gustó fue el pastor, quien con su sentido de la responsabilidad, cumplimiento con su labor y su persistencia lo hacen un personaje que admirarás.
En esta antología de fantasía, nos adentramos en esas historias que oímos en la infancia, volvemos a soñar con hadas, dragones y seres feéricos. Somos parte de Fabularia gracias a Paula que nos dice que siempre estará en nuestros corazones, también gracias a los personajes, las historias, su prosa delicada y cercana con los lectores
* Este texto se publicó originalmente en la web Literalmente Hablando, en el siguiente enlace: https://literalmentehablan.wixsite.com/literalmentehablando/post/nuevas-plumas-en-el-mundo-literario
Reseña de El Lector en el Centeno
9 de abril de 2023
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Escribir sobre el género de la Fantasía siempre es bueno. Pero escribir sobre Fantasía y de la mano de Paula Rivera Donoso es un agrado y un privilegio, porque el potencial de esta autora queda demostrado en su nueva publicación “El Idioma de los Dragones” de la naciente editorial chilena, Trazos de Aves. El uso tan rico del lenguaje supera con creces sus publicaciones anteriores, siendo de una factura literaria que está por sobre la media de los escritores del género en Chile lo que implica, necesariamente, un crecimiento como escritora y en el que sus lectores disfrutarán y agradecerán.
En esta obra, Paula, aparte de su sencillo y riquísimo uso del lenguaje, agrega un toque poético que personalmente me ha gustado mucho y que, sin querer, ella refleja en su trabajo un homenaje a quienes llama sus maestras: Úrsula K Le Guin, Verónica Murguía, Liliana Bodoc.
En los cuatro cuentos que componen esta colección, entabla un diálogo que trae frescura al género. Lo hace cercano y acogedor, casi íntimo en algunos pasajes y a través de sus personajes que parecen endebles al principio, pero que irán demostrando en su desarrollo valentía y decisión; cualidades que son necesarios para entrar al reino peligroso. Paula nos invita a un viaje maravilloso a Fabularia, el lugar donde viven los que cuentan las historias y donde sabremos con sencillas descripciones a qué puede oler el aliento de un Dragón.
Les contaré…
Con “La princesa valiente”, Paula hace un ejercicio de interpelación a la adultez, porque nos dice no querer que los niños sean un reflejo de lo que somos. Nos manifiesta que necesitamos sólo un poco de curiosidad para salir a explorar un mundo distinto y convertir algo tan común como contar una historia que necesita y deba ser relatada. Paula, le habla a lo más profundo de nuestro corazón y nos pide que sigamos nuestros sueños para convertirnos en lo que realmente necesitamos ser y que es eso, precisamente, lo que quiere nuestra alma; a veces, tal como en el cuento, necesitamos que alguien nos cuente la historia correcta para comenzar la aventura.
Seguimos expandiendo el buen uso del lenguaje narrativo con el cuento “La historia del Abuelo Árbol”, en el que se conectan dos oficios tan necesarios: músico y escritor. La manera de cómo confluyen es hermosa, donde a partir de personajes mínimos, raros y frágiles logra una historia que debe ser contada, para que entendamos que la realización de nuestra vida depende en parte de aquello que quizás no vemos, pero sí sentimos, pues nos habla de algo tan importante como de lograr hacer lo que amamos; de que el talento dado, sea un regalo para el resto. Y lo hace a través de estos personajes que son despreciados, pero que se convertirán en dadores de alegría y memoria donde la protagonista, una niña muda, mediante un violín encantado, será la encargada de llevar a los oídos humanos todos los sonidos reunidos de Fabularia en una melodía inmensa. Y la de un joven, ninguneado por sus hermanos, que se convertirá en escritor con tan sólo con un lápiz y un cuaderno, objetos tan cotidianos y absurdos para muchos, pero mágicos al usarlos; quien será capaz de escribir una historia, trayendo la memoria y el consuelo, a una tierra asolada por la guerra.
Aquí, Paula juega con los elementos feéricos de tal manera que sólo nos queda agradecer y atesorar este cuento y amar al Abuelo Árbol.
Y la autora sigue avanzando, pues con “Ojizarco” entra de lleno en lo feérico, puesto que nos sitúa en la frontera misma del mundo de Fabularia, ese reino maravilloso que ya hemos descubierto en los cuentos anteriores. Nos presenta a otros de sus habitantes: las hadas, que hacen que la melancolía o la felicidad vivan por siempre en el corazón humano.
Paula explora, con gran acierto, acerca de aquel que es distinto, del raro. Y conocemos a Guvan, un niño que vive en silencio y no se mezcla con el resto en sus juegos, porque él es distinto, pues ha visitado Fabularia y su visión de mundo ya no es la misma; pero esa distinción llamará la atención de Asterio, quien le entregará su amistad e ira perdiéndose en sus ojos. Asterio, visitará con su amigo Fabularia para volver al mundo a buscar la verdadera amistad y así continuar un destino entregado por las hadas. Paula, nos lleva en un viaje directo a la infancia en el que nos muestra todo lo maravilloso que puede ser tener un amigo y, también, lo cruel que puede ser perderlo. Una historia de Fantasía pura.
Con “El pastor de dragones y el escritor viajero”, Paula nos invita decididamente a entrar en Fabularia y hacerla entendible para nosotros. Logra que algo tan vasto y cito “que no puede caber en las manos de los dioses”, pueda ser expresado y comprendido en las páginas que los invito a leer. Para eso, la autora se vale de aquellos seres que hemos amado y temido desde niño: los Dragones, y los usa de puente entre nuestro opaco mundo y el reino maravilloso. Nos presenta a un pastorcillo de dragones, un niño, un ser formidable que los recibe cuando estos son huevos: los cuida, los ve crecer y desarrollarse hasta convertirse en seres increíbles, para luego dejarlos ir a poblar las historias y cuentos de los hombres. Sin embargo, cuando llega un escritor que le cuenta que esas historias pobladas de estos formidables seres no están siendo importantes para los humanos, el pastor se hunde en la más profunda tristeza. Y es la llegada de un escritor humano que viendo lo triste que está el niño, tomará la tarea de ir por el mundo a crear nuevas historias. Es justamente aquí, donde el oficio de escritora de Paula se hace más presente que nunca, puesto que vuelca todo su amor por la Fantasía para que este escritor se convierta en un viajero que hará que las historias de los Dragones se vuelvan más vivas y necesarias que nunca, para los habitantes del mundo. Y lo hace usando un lenguaje sencillo, porque el mar no será nunca más el mar sino “el camino de ballenas”; y si eso no es Fantasía, no sé que otra cosa pueda ser.
Con este trabajo tan bien realizado, Paula Rivera Donoso nos propone un ejercicio de nostalgia de la pérdida de lo maravilloso que hemos dejado al terminar de leer estas historias, pero también cada uno de los que hemos leído estos cuentos seremos más felices, ya que en nuestro interior tendremos y seremos parte de Fabularia.
Sin duda alguna, la autora logra que el lector se identifique con los personajes de estos cuentos: vemos en la nodriza a nuestros propios contadores de historias; nos hace llorar tratando de escuchar la música de un violín encantado y quedarnos sentados al borde de un acantilado, mirando el mar con los ojos de aquel, que sabe es un camino de ballenas.
Es eso lo que se trata la Fantasía, no de sistemas de magia, ni grandilocuentes mapas que muestran territorios. La Fantasía que nos propone Paula, logra entrelazar con tal belleza del lenguaje que en sus sencillas descripciones vemos toda Fabularia y les habla a aquellos que sufren la falta de afecto que será sanada cuando leamos sus historias.
Siento que la autora, además, no escribe para personas felices, ella vuelca parte de su corazón en lo que compone para que al terminar de leerla seamos más felices y lo hace de una manera delicada, sin florituras innecesarias, creando un vínculo intimo entre ella y el lector; y lo feérico está presente desde la bonita portada hasta la ballena difusa en la contratapa.
La fantasía en su expresión más profunda, un libro que no sólo hay que leer, si no que atesorar para siempre.
* Este texto se publicó originalmente en el blog El Lector en el Centeno, en el siguiente enlace: https://ellectorenelcenteno.wordpress.com/2023/04/09/el-idioma-de-los-dragones/
«El idioma de los dragones (o cómo trazar caminos hacia la Fantasía desde la Verdad)», por Claudia Madrid
6 de abril de 2023
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Si he de revelar un fragmento de mi propio imaginario, diré que todas las raíces bajo tierra se unen y conforman el tejido que sostiene a aquel que lo necesite, de cara al cielo. Será mi obsesión con las conexiones, o más bien mi miedo eterno a desconectarme, a no poder asirme a algo en un mundo al que me cuesta pertenecer. Un mundo de hostilidades, improbabilidades e imposibilidades —cacofonía intencional y aparte— en el que necesito tener fe en lo que me sostiene. Y entre las pocas cosas que lo hacen, las historias forman parte de ellas. No todas, tal vez ni siquiera tantas o suficientes, pero acaso por eso abrazo con más cariño a aquellas que sí han llegado a mí, pues el regocijo es inmenso cuando hay historias que no se sienten ajenas como tantas otras.
El idioma de los dragones, escrita por Paula Rivera Donoso y publicada en el debut de la editorial Trazos de Aves, es una antología de cuatro cuentos de fantasía que no solo conecta los peregrinajes de sus protagonistas con las tierras líricas de Fabularia, sino que al lector, viajero de sus propios andares, le recompensa con la estampa de verdades sensibles y sobrecogedoras sobre el género, que no se encuentran en las vitrinas masivas de hoy. A través de una prosa pulida, grata y sinestésica, las misiones personales de los herederos simbólicos del Reino de las Historias develan con delicada destreza metaficcional la importancia del arte como lenguaje y de la honestidad como liberación.
Intimista y profundamente humana, la obra ahonda además en los efectos de las expectativas de un mundo que no acepta las diferencias. Una maldición, bendecida a fin de cuentas por ser también el desencadenante del verdadero viaje del marginado: figura solitaria como lo es el incomprendido, y frágil cual humano a la intemperie, cuya fortaleza radica en cambio en el fuego intangible de su propia naturaleza curiosa y anhelante. Figuras cuyo destino es trascender, incluso si el mundo sigue indiferente a —o repelido por— sus existencias y deseos.
De esta manera, la Fantasía en El idioma de los dragones nace de la Verdad. La verdad de reconocerse más allá de lo predeterminado, de confiar en los dones de las almas sensibles, de experimentar el febril deseo de una amistad y de ver nacer una y otra vez desde la cáscara y la pluma. Por sobre todo, la Fantasía nace de la Verdad de las palabras, que significan y resignifican lo que ha sido corrompido y expuesto sin pudor.
Mi propósito como lectora de ficción es siempre tratar de conocer a un autor a través de sus palabras. No leo solo por entretenimiento, aburrimiento, ocio, disección estructural o cualquier otro motivo imaginable; para mí, leer es también un acto de proximidad y de conexión con un creador. Son libros como estos los que me sostienen no solo por sus historias, sino que por quienes las crean: si esta es su forma de permanecer, entonces yo también puedo hacerlo. Si puedo sentirme conectada a una historia, probablemente esté yo misma en algún grado de sincronía con su autor, y no puedo más que considerar dicha sincronía como una experiencia valiosa, completa.
Dicho lo anterior, y aunque la lectura de este libro es también para mí una experiencia valiosa y completa en sí misma, no puedo sino recomendar leer la crónica de esta publicación como un anexo, de mano de su propia autora. Su camino de dolor, valentía y fe refleja el espíritu de estos cuentos y su legado de ternura y redención. Estoy segura de que, como yo, otros lectores conectarán con los sentires de estas vivencias.
***
Los caminos personales pueden perderse, con el tiempo, en la fragilidad de las páginas rasgadas por el carboncillo, el desgaste de las cerdas de un arco de violín, las risas que se esconden en los bosques feéricos o la mezquina insensibilidad humana. Nada es eterno de este lado, pero mientras exista puede ser verdadero, compartido y honrado.
Como los dragones. Como su idioma único e infinito, reflejo de la pureza de sus historias.
* Este texto se publicó originalmente en el blog de Medium de la autora, en el siguiente enlace: https://medium.com/@cluylala/el-idioma-de-los-dragones-o-c%C3%B3mo-trazar-caminos-hacia-la-fantas%C3%ADa-desde-la-verdad-1050d4d07ae0
En Goodreads
Cada nombre del lector incluye un enlace al comentario original de Goodreads. Se replica en HTML el puntaje original en estrellas de la plataforma. He incluido reseñas que desarrollen un análisis o impresión personal detallada.
Pepelu Fernández
12 de enero de 2026
★★★★★
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He aquí, ante mí, una antología de lo más sensible y talentosa.
Se trata de un libro que me empuja a leer en voz alta, y así lo hago: las palabras suenan viejas y nuevas al mismo tiempo, como uno de esos robles pequeños que crecen a la sombra de un anciano centenario. Sí, sería algo así, pues son cuentos de una oralidad entrañable, como los clásicos, que sabes que contienen algo tangible entre sus páginas.
Quizá esta oralidad no sea la intención de la autora; quizá sea la abisal distancia que me separa de ella, pues Chile está muy lejos de España. Pero, al parecer, también está muy cerca, desde el punto de vista narrativo.
El cuento es un artefacto que, bien esgrimido, puede pintar en un corto espacio un mundo entero, pues se vale del propio lector para expandirse: es en la duda de querer saber más sobre Fabularia donde Fabularia crece, y estas cuatro historias son la mejor puerta de entrada.
Empezaré hablando de mi favorito, el que cierra la antología: El pastor de dragones y el escritor viajero. No sé si existe la conexión, pero juro que volví, de alguna forma, a un lugar parecido al que mi yo más juvenil habitó cuando leyó Un mago en Terramar. Esa fantasía que sabe a hierba, esa magia de cosquillas en la tripa, pero al mismo tiempo coherente, firme y poderosa, avivó una ensoñación que solo aparece con ciertas lecturas. Para los dragones, el mar podría llamarse «camino de ballenas»: es tan hermoso… Paula es capaz de urdir el sortilegio que equilibra asombro y hogar. El pastor hace que los dragoncitos bebé se constipen para desatascar sus gargantas. Otro detalle es cuando los dragones adolescentes, al regresar de su primer vuelo, aprenden a hablar para expresar sus emociones… Posiblemente sea uno de los mejores relatos sobre dragones que he tenido la suerte de leer.
Ojizarco es un cuento intimista que nos habla de la soledad que pagamos todos los seres sensibles y de lo frágil que resulta compartirla. Ser el raro por algo que no elegiste, el estigma que se levanta con un murmullo, con un rechazo.
La historia del Abuelo Árbol dignifica los oficios del arte y del alma, que en parte son lo mismo. Paula te contagia el entusiasmo por la música y la narrativa.
Y, por último, La princesa valiente, que quizá sea el más canónico y, a su vez, el más oral de todos: muy para leer al fuego, muy para apuntalar tus propios valores.
Fabularia es fértil, hermosa y un gran lugar al que volver. Quizá tenga puntos en común que reconoces de otras historias; lo curioso es que aquí no se te levanta la ceja para decir «cliché»: tan solo ves figuras que amas y que, de una forma amable, riman con otras historias, como podría rimar un pequeño roble bajo la sombra de su ancestro.
Ignis Vitae
11 de noviembre de 2025
★★★★★
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El idioma de los dragones me recordó a los viajes que tuve por los cuentos de hadas, Michael Ende, L. Frank Baum. Paula Rivera Donoso nos lleva a Fabularia para mostrarnos lo ilimitada que es la imaginación y regresarnos a la fantasía en su estado más puro y noble.
Fabularia se aleja de esos nuevos gurús que nos dicen que para escribir fantasía hay que seguir unas reglas, que se debe tener un worldbuilding, que debe ser claro su sistema de magia, cuál etiqueta tiene y a cuál «género» de fantasía pertenece, porque solo así se puede evaluar.
Que una buena fantasía debe tener más de 500 páginas porque necesitamos entender su mundo, y por eso debemos aguantarnos cientos de páginas de introducción, con la promesa de que ya en el tercer libro empieza la historia de verdad.
Aquí prevalece la importancia de la palabra como creadora, como esa única herramienta capaz de hacer magia, de crear un puente entre nuestro mundo y la fantasía. Este libro, más que cuatro relatos, tiene cuatro cartas de amor para la fantasía.
Una carta que todos pueden leer, porque no se limita a un tipo de lector, pues así es la fantasía: es de todos y para todos. Nosotros la alimentamos, tal como aprendió Bastian en Fantasía y tal como nos enseña Paula Rivera Donoso en Fabularia.
Gracias por recordarnos lo que es la fantasía.
Andrés
31 de mayo de 2025
★★★★☆
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Un hermoso libro. Y debo destacar que la fantasía no siempre es my cup of tea.
La escritura es elegante, fluida, te arrulla o te oscurece según sea la necesidad. Muy buenas historias en ese fabuloso mundo de Fabularia, donde dragones, hadas, plebeyos y princesas se enfrentan en la palabra o en las ideas.
Cuatro cuentos, cuatro pequeñas joyas.
Es de esos libros que se te quedan pegados en las neuronas del recuerdo.
¿Puede ser literatura infantil? Sí. ¿Puede ser literatura juvenil? Sí. ¿Puede ser literatura adulta? Sí. Es decir, acá hay literatura y se nota.
Hay oficio al escribir, hay oficio al narrar.
Hic sunt dracones.
Muy buena lectura.
M. M. J. Miguel
2 de septiembre de 2023
★★★★★
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Probablemente con los años sea uno de los libros de referencia cuando se hable de Fantasía hispanoamericana. No sabría decirlo. De momento, estas palabras, más que evaluar la calidad literaria de estos cuentos, que sin duda tienen, sirven para organizar mi experiencia de lectura.
Las historias que nos acompañan a lo largo de la vida son aquellas que nos regalan un pequeño atisbo de consuelo en un mundo tan hostil; un pequeño fragmento de una película, un pasaje de un libro, un cuadro, una escultura; todas son parte del alivio, un pañito de agua fría ante el azote del mundo. Bajo estas premisa, El idioma de los dragones propone la elevación de estos consuelos; más que historias, estos cuentos son recordatorios, son chispazos al lector, sacudidas, que continuamente recuerdan que, en efecto, contra la soledad del mundo, existen las historias, existe la imaginación. En los tiempos antes del tiempo, y en los mundos detrás de los mundos, se aloja la Fantasía, la gran cualidad humana que permite preservar la cordura, que nos lleva -sin tomarnos mucho de la mano- a enfrentar los peligros de la realidad con mayor ceso y mayor astucia.
La idea de Fantasía que propone Paula aquí no es aquella que está imbuida de la rapidez, de la violencia, del dejo sardónico ni del espectáculo a la que está sometido el género contemporáneo. Quien venga buscando esto, más que apartarlo, yo lo invito a quedarse, a masticar lentamente esta vertiente más pausada; los cuentos de Paula son como largos suspiros melancólicos, un recuento infantil de reinos ya perdidos, y que sin embargo, se conservan en nosotros porque en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado la angustia de la soledad, la indiferencia de nuestros seres queridos y el abandono de nuestra idea de hogar. La Fantasía de El idioma de los dragones reconstruye cuento por cuento estas ideas, ideas humanas, ideas de nuestro día a día. Es un libro de cuentos que ha sabido contactar desde su lengua, nuestra lengua, el influjo de la imaginación que aparentemente se ha apagado en nuestros días.
Esto, a mi modo de ver, es la Fantasía que nos merecemos aquellos que tengamos el alma rota. Esto es Fantasía para aquellos que no solo amen las historias, sino que las lleven consigo como una convicción de vida.
Emiliano
29 de marzo de 2023
N/A ★
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🐉 Aunque los cuentos de «El Idioma de los Dragones» no están explícitamente conectados (con esto me refiero a que pueden ser leídos en cualquier orden) los cuatro nos presentan distintas formas de entender a FABULARIA, un mundo secundario donde podemos encontrar hadas, dragones y otros seres mágicos. Sin embargo, la particularidad aquí es que, aunque los humanos pueden entrar a Fabularia (ateniéndose a los riesgos), los seres mágicos solo pueden acceder al mundo de los humanos a través de las historias, haciendo del acto de «storytelling» una forma de conectar dos realidades diferentes.
🐉 Y, por supuesto, la lógica interna de Fabularia habilita la posibilidad de hacer mucho comentario meta-ficcional, de modo que estamos ante cuentos sobre cuentos, palabras sobre palabras, escritos sobre escritos, lo que sirve para reflexionar del efecto que las historias pueden tener en nuestra manera de concebir el mundo (efecto que, en muchos casos, parece debatirse entre ser catastrófico y maravilloso) y, en simultáneo, aspectos más concretos, como, por ejemplo, el mercado y las nociones del género.
🐉 Y, aunque pueda no parecerlo, en sí mismo esta es una apuesta bastante alta, pues tomar la decisión intelectual de escribir sobre el poder de las palabras te condiciona, precisamente, a escribir palabras que sean poderosas, y hacer una defensa de la importancia del lenguaje, precisamente, a darle mucha importancia al lenguaje, y si la historia fallase en alguno de estos aspectos, o si se quedase en un nivel tipo «ni bien, ni mal», el lector estaría en su derecho de señalar la incongruencia, debido a la lógica del «if you talk the talk, you should walk the walk». Por eso mismo, me alegra mucho escribir que el mayor mérito de este libro es que se encuentra a la altura de su propia premisa, no solo subiendo la vara de lo que se espera de un libro de fantasía, sino manteniéndola de principio a fin.
🐉 Y es que, dicho en pocas palabras, considero a la prosa inteligente en su reflexión, profunda en su sencillez, al punto que en más de una ocasión, a riesgo de sonar hiperbólico, sentí que leía prosa perfecta, en la que no había un solo detalle dejado el azar, nada que no haya sido tratado con amor.
🐉 Ahora, aquello no significa que no tenga reparos específicos con ciertos cuentos, pero, para ser más claro, de ahora en más trataré de proporcionar un comentario miniatura de cada uno.
«¿En qué idioma hablaban los dragones? En el lenguaje único de las historias, por supuesto».
LA PRINCESA VALIENTE
🐉 PREMISA: Este cuento relata la historia de «La Princesa Cobarde», una niña que sufre a causa de sentir que no puede cumplir con las expectativas de su rol. Sin embargo, son las historias de la misteriosa Fabularia las que la inspiran a buscar una aventura con la cual darle sentido a todos sus sufrimientos.
🐉 Este es un cuento bastante sencillo y disfrutable. A su modo, me parece el más deliberadamente «infantil» de los cuatro (lo que, por supuesto, es algo bueno). Desafortunadamente, al ser tan cortito no es mucho lo que puedo comentar sin caer en spoilers, pero debo decir que me gustó mucho el «antagonista» de la historia (a falta de mejor término). En mi opinión, creo que el cuento hace un buen trabajo a la hora de transportarte a esa época en la que somos niños y la única herramienta que tenemos para conceptualizar un mundo distinto al que nos presentan nuestros padres (sean buenos o malos) son las historias. En ese sentido, no diría que es nostálgico, pero sí evocativo de cierta vulnerabilidad inherente de la niñez.
«Cuando una historia nos habla a lo más profundo de lo que somos, se vuelve verdadera en nuestra alma. (…) No has llorado por tristeza, sino de alegría, porque te has encontrado a ti misma a través de mis palabras».
🐉 A nivel lectura, recomendaría no leer este cuento bajo la expectativa de que ocurra un twist o alguna subversión exagerada de los elementos clásicos de la Fantasía, pues considero que este cuento encuentra su identidad en homenajearlos, razón por la que me parece un inicio bastante apropiado para esta antología.
LA HISTORIA DEL ABUELO ÁRBOL
—¿Has visto un lápiz y un cuaderno? —pregunta él, el Escritor.
—¿Has visto un violín? —pregunta ella, la Músico.
Su respuesta entrelazada crea una Canción.
🐉 PREMISA: Un árbol anciano de Fabularia le confía a un narrador la historia de un escritor y de una músico, dos individuos que sufren el rechazo de sus pares y encuentran sentido y refugio de sus pesares en el acto mismo de la creación.
🐉 Aunque los cuatro cuentos tienen un nivel impecable en lo que respecta prosa, por alguna razón que no me sale identificar, diría que este es el que más me impresionó, en parte porque, a diferencia de La Princesa Valiente (que encontraba su identidad en cierta sencillez infantil) acá estamos ante una narración de tono más surreal, que se permite hondar más profundamente en distintas reflexiones sobre lo que significa crear, al punto que, siendo sincero, me tuvo en un estado de asombro ininterrumpido.
«Juntos volaron por los cielos de Fabularia y se hicieron los más íntimos amigos. En su largo viaje, el cuervo blanco le fue enseñando las diversas canciones que la naturaleza entregaba al mundo: la risa de la correntada del río, la impaciencia de los rastros de la lluvia tamborileando sobre las hojas, el crujido de los grillos mordisqueando la noche, la añoranza secreta de los lobos en sus aullidos a una luna siempre distante, la impertinencia de los silbidos del viento sobre las copas de los árboles, los zumbidos con los que los insectos hacían temblar el calor de las tardes y, desde luego, la bandada de pájaros perfumando el aire con sus trinos silvestres».
🐉 SIN EMBARGO, también debo reconocer que este terminó siendo el cuento que menos me gustó, en parte porque no entendí (o no supe entender) la estructura. En esencia, este cuento son dos historias en una (la del escritor y la de la músico), pero las encontré demasiado parecidas entre sí como para sentir que se complementaban de algún manera reveladora, y el hecho de que debiesen compartir espacio en la misma narración implicó que ninguno profundizó tanto como me hubiese gustado.
OJIZARCO
🐉 PREMISA: Un niño llamado Guván sufre el desprecio de sus pares cuando regresa de un bosque prohibido con los ojos totalmente transformados. Sin embargo, Asterio, otro niño del pueblo, pronto empieza a sentir la necesidad de comprender el origen del sufrimiento de Guván, a riesgo de iniciar el propio.
De modo que así se sentía comenzar a vivir de verdad, a morir de verdad. De modo que eso era existir, tener un destino.
🐉 Este cuento me gustó mucho, mucho, mucho. Para empezar, me pareció el más emocionalmente impactante, y es el único de los cuatro que juega un poco con la intriga y el suspenso, lo que siempre se aprecia, por supuesto. Además, me gustó conocer una dimensión de Fabularia que te hace recordar que, en definitiva, sigue siendo un «reino peligroso», presentando a los seres mágicos como entidades con una moralidad a veces incomprensible.
🐉 Por otro lado, me gustó leer sobre Asterio y su desarrollo psicológico, al que noté paulatino y coherente, sin mencionar que su amistad con Guván es súper conmovedora. Es un cuento lleno de pequeños secretos, así que es mejor no entrar en detalle.
EL PASTOR DE DRAGONES Y EL ESCRITOR VIAJERO
🐉 PREMISA: Mientras los tres primeros cuentos relatan a humanos conociendo Fabularia, este cuento muestra a Fabularia desde adentro al presentar a un pastor de dragones que relata el proceso de criar un dragón desde su nacimiento hasta su adultez. Sin embargo, como en Fabularia las criaturas solo pueden ir al mundo de los humanos a través de la imaginación y solo pueden existir a través de las historias, el problema inicia cuando el pastor descubre la manera en la que los humanos han estado representando a sus dragones.
«Todos terminaban descubriendo un camino propio para adentrarse en el vuelo. Tenía sentido, se decía el pastor: el mapa del viento era invisible; había que arrojarse a la fresca intemperie para poder percibir sus trazos sobre la piel y luego recorrer sus huellas con los dedos».
«Sin embargo, una cosa era saber que existían y otra, muy distinta, entender lo que esto significaba. Para él, este descubrimiento significó comprender de pronto que, a diferencia de los dinosaurios, los dragones nunca habían existido y nunca existirían en el mundo real, el suyo».
Fue este un hallazgo terrible y al mismo tiempo maravilloso. Terrible porque eso quería decir que nunca tendría la oportunidad de contemplarlos, ni a ellos ni a los lugares o espacios en los que alguna vez pudieron haber volado o dormido. Maravilloso, porque eso quería decir también que pertenecían a una antigüedad más antigua que los propios dinosaurios y quizá más aún que su propio mundo. Si no, ¿de dónde habían surgido?»
🐉 En mi opinión, este es el mejor cuento de los cuatro, al punto que con facilidad habría podido leer al menos 100 páginas del proceso de criar un dragón y todos los pasos necesarios. Sin embargo, lo que más disfruté fue la combinación entre cuento arquetípico de Fantasía y el concepto de «novela de ideas» (aunque claro, bien entiendo que esto es un cuento, no una novela lol) por la manera en la que el cuento opina del estado de la Fantasía actual.
🐉 Y, aunque suene irónico, creo que la mejor forma de describir a este cuento sería dragonil, en el sentido de que estamos ante una historia que es mágica, desafiante y casi provocadora en su premisa, alejándonos un poco de las narraciones de tono más melancólico de los cuentos anteriores para desenvainar una espada literaria, en parte porque no existe cuento en esta antología que se exponga a la crítica más que este, por el simple hecho de que la misma premisa habilita a que el lector se pregunte: «¿…y esta historia, merece dragones? ¿merece que estén en el título incluso?» Y, al menos en mi opinión personal, la respuesta es un rotundo sí, porque la autora hace un trabajo excelente en presentar un desarrollo coherente con la premisa, y si bien no puedo decir que estoy de acuerdo con cada idea planteada (por ejemplo, no sé si mi imaginación sería la más apropiada para los dragones) 🤣 aprecio la audacia intelectual de la historia y creo que no existe mejor manera de cerrar un libro sobre el amor a las historias de Fantasía que, precisamente, haciendo un comentario sobre la Fantasía como literatura.
🐉 A modo de conclusión, considero que este libro, desde su lugar en el mundo, es un titán de la Fantasía, y no puedo negar que siento mucha intriga de leer sobre Fabularia en una posible novela.
Milenrrama
29 de mayo de 2023
★★★★☆
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4.5 en realidad. A lo mejor luego le subo la puntuación. En líneas generales, me ha encantado. El aire a fantasía clásica, a cuentos de Michael Ende y a magia feérica que impregna todos los cuentos me ha gustado mucho. Paula narra MUY bien. MUY MUY BIEN.
El primer cuento es bueno, tiene ciertos toques a la fantasía de Tolkien (esa más juvenil, con cierto aire de cuento infantil) y, sin duda, a la de Ende. Y es esta última la que impregna todos los relatos. Y tiene un par de frases lapidarias que son impresionantes y que no te esperas ver venir cuando están hablando de dragones, cuentos y buscar la vida.
El cuento de la violinista y el escritor me encantó, pero admito que quizá es el más flojo y que tiene un par de incoherencias que chirrían. Sin embargo, me funciona muy bien como historia de amor y fantasía, con los toques de los cuentos clásicos de tres hermanos en los cuales el menor tiene un talento diferente. El hecho de que haya un objeto mágico muy central que en realidad es super cotidiano es muy de los cuentos de Ende también (un lápiz y un cuaderno o un cazo y una sopera xD) y soy un romántico que le encantan estas historias así contadas, pero admito que le falta un buen repaso.
El cuento del Ojizarco, en cambio, es chefkiss. 10/10. Cuento de hadas muy tradicional, con estas muy bien retratadas, la magia de lo desconocido, la unión de dos mundos, el final un tanto desesperanzado y optimista al mismo tiempo, la crueldad feérica… Creo que ha sido mi favorito del mundo mundial. Asterio y Guván son preciosos y me encantan.
Y el último cuento, el que da título a la antología, es PRECIOSO. Personalmente creo que pierde un poquitito el ritmo en el último tercio, aunque el final es genial y muy bonito. Creo que, de los cuatro, este es el más respira a Ende (podría parecer que estoy comparándolos constantemente, pero en realidad es un piropazo decir que alguien respira a Ende en sus historias). Concretamente a esa frontera entre Fantasia/Fabularia y el mundo, esa forma en la que los seres que viven en Fantasia/Fabularia y entran al mundo como historias. Y es algo que vertebra los cuatro cuentos, cómo Fabularia retroalimenta de historias el mundo, que a su vez hacen vivir a Fabularia en sus cuentos, relatados una y otra vez.
En fin, me ha gustado mucho. Esa media estrellita es por eso, porque parece como si hubiese dos cuentos que no terminan de estar afinados del todo, que de pronto apresuran una parte cuando se han tomado con calma lo demás y que tienen un par de elipsis extrañas, pero son cosas subjetivas mías, por supuesto. Y de verdad, el cuento de Asterio y Guván es maravilloso, lo recomiendo mil y una veces.
Andrés Becerra Opazo
12 de mayo de 2023
★★★★★
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Es increíble como es de sofisticada la narración de Paula en este libro. Las cuatro historias del mundo de Fabularia, son exquisitas, cálidas y tiernas; con personajes solitarios e inspiradores para el lector de esta compilación de cuatro cuentos, ya que este puede sentirse totalmente identificado con ellxs.
Volver a reencontrarme con Paula en mi vida como lector me deja con la misma sensación que tuve cuando terminé de leer mi primer acercamiento a su escritura: un vacío enternecedor lleno de colores, nostalgia y ternura.
Muy pocos autores (de fantasía en sí) han logrado cautivarme tanto como lo ha hecho la autora de este libro.
El idioma de los dragones es un libro rico en fantasía pura, chilena y dulce, donde sentirás una mezcla de emociones al momento que avanzas página tras página; párrafo tras párrafo; palabra tras palabra.
Sin duda alguna uno de los mejores libros que he leído en lo que va del año. Espero con ansias lo que Paula publique en el futuro, porque les aseguro que vale demasiado la pena leerlo y adentrarse en sus palabras que harán estallar tu imaginación y tu corazón.
Jorge Rodighiero
26 de marzo de 2023
★★★★★
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Cuesta pensar un mejor título que El idioma de los dragones para esta antología de cuentos en Fabularia, el mundo hecho de historias de Paula Rivera Donoso. Cada uno de los cuatro cuentos explora diferentes aspectos del lenguaje y la fantasía, con la ligereza que sólo la profundidad de la Verdad puede permitirse.
En ‘La princesa valiente’ la autora logra con sencillez jugar en distintos niveles narrativos, expandiendo de forma infinita su relato como si se tratase de una cinta de Moebius.
Prosigue explorando el rol del lenguaje en ‘La historia del Abuelo Árbol’, el cual conecta tanto con los verdaderos cuentos de hadas como con la parábola de los talentos, dando una vuelta original a relatos familiares, volviéndolos nuevos y abiertos a continuar. Tanto la música como el oficio del escritor son explorados en sus diferencias y similitudes, a través de metáforas frescas y al mismo tiempo eternas.
En el desdoblamiento entre un mundo cotidiano y otro, escondido en lo liminal del primero, se encuentra el tercer cuento, ‘Ojizarco’, que explora y profundiza las nociones de Otredad características de la verdadera fantasía, pero tan olvidadas en general en el género hoy en día. Paula R. D. al mismo tiempo lo hace haciéndonos volver a la infancia y a sus tristezas propias.
El cuarto y último cuento, ‘El pastor de dragones y el escritor viajero’, nos invita a explorar de forma más explícita la relación entre Fabularia y el lenguaje, a través de seres alados que crean kennings, de dragones que atraviesan a nuestro mundo en historias, aunque ello no nos permita conocer más que sus cáscaras. Así, el mismo libro que tenemos en las manos se vuelve un artefacto de otro mundo, y Paula R. D. se revela como nodriza, árbol, pastora, de Fabularia.
Espero ilusionado que en el futuro nos invite nuevamente a este maravilloso mundo y sus historias, que no son más que una y la misma cosa.
J.P. Medina
21 de marzo de 2023
★★★★★
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Mi acercamiento a la literatura de fantasía fue tardío, a mis treinta y poco. Se dio a través de escritoras y escritores, academic@s, estudios@s y apasionad@s en la materia que conocí poco a poco en Twitter, gracias a un algoritmo compasivo y misericordioso; distinto al de hoy.
Paula fue uno de mis primeros contactos. Gracias a su sensibilidad narrativa y su gran entrega con la fantasía, así como la de otros más, pude contagiarme por ese amor incondicional que nace más allá de lo círculos de las hadas, dentro del imaginario colectivo.
Me di cuenta del potencial inconmensurable de la escritora chilena gracias a su obra «El musgo en las ruinas». De los tres relatos que la componen, «Memoria» es quizá el que mas atesoro. Y por mucho tiempo pensé encontrar en sus páginas el significado de fantasía para la autora.
«El idioma de los dragones» es una muestra de como una escritora es capaz de entablar nuevos diálogos con los lectores partiendo de una visión clara, comprensiva y cálida. Los años de dedicación sobre el universo feérico se resumen en cuatro relatos llenos de un lenguaje precioso.
Es claro que su trabajo parte además de una visión neurodivergente, con un abanico de personajes incomprendidos, de corazón frágil pero decidido y una forma de ver el mundo muy particular, pero grandiosa en su totalidad: la princesa, los dos jóvenes artistas y el ojizarco.
Por sobre todas las cosas es quizá «El pastor de dragones y el escritor viajero» uno de lo cuentos mas impresionantes, conmovedores y bellamente escritos que he leído de la autora, quizá incluso de todos los que he tenido el gusto de leer dentro de la fantasía.
En este relato encontramos lo que la fantasía busca y la enfrenta contra la fantasía que predomina. Una fantasía violenta, simple y alejada de la riqueza del lenguaje y la melodía. A través del símbolo del dragón se nos brinda una espada con la que hemos de blandir y luchar o enfundar y escuchar.
No me alcanzaría el tiempo y no sería justo para nadie si fuera a detenerme a describir cada uno de los cuentos que componen esta obra. Merece sumergirse a oscuras, sin prisas; y detenerse a escuchar el murmullo del bosque.
Porque eso deseamos de la fantasía ¿no es así? Un espacio donde podemos prestar atención a los olores y sonidos, donde podemos alcanzar la libertad que la vida diaria nos arrebata.
Por lo menos es así para mi